Son, y lo decimos bien alto y convencidos, uno de los grandes orgullos del festival. No han faltado en ninguna de las últimas nueve ediciones y, entre el público, que nunca sale decepcionado de sus propuestas, los hay que todavía recuerdan su primera comparecencia en el Palau de la Música, hace ahora 35 años.
Maria Schneider es, sin duda, la referencia número 1 del jazz en lo que se refiere a la composición orquestal. Premiada en numerosas ocasiones y reconocida por la crítica y el público, su influencia alcanza incluso la música clásica: la Saint Paul Chamber Orchestra, por ejemplo, le encargó el año pasado un ciclo de canciones que estrenó la soprano Dawn Upshaw.
Su imagen, propia de una tentadora chica pin-up de los años 50, parece cosa del pasado; sin embargo, su nombre forma parte del más riguroso presente. Dublinesa, forjada en el circuito de pubs, amante de vestidos de leopardo y atrevidos tupés, Imelda May ha sido investida como uno de los nuevos grandes talentos de la temporada.
Responsable, en gran parte, de los fructíferos encuentros entre el jazz y la electrónica de los últimos años en Europa, donde es un icono de la modernidad, el suizo Erik Truffaz evidencia con su último proyecto, Rendez-vous, los motivos por los que se le considera un alquimista del jazz: tres discos dedicados a México, Benarés y París
Lo que en proyectos anteriores solamente se intuía, con Dos Gardenias, su tercer disco al margen de Presuntos Implicados, se ve más claro que el agua: Sole Giménez es una más que convincente cantante de jazz latino. Cómodamente rodeada de músicos con pedigrí jazzístico, Sole canta jazz como si lo hubiera hecho toda la vida.
Las buenas maneras que Aaron Parks apuntaba girando con Kurt Rosenwinkel y, sobre todo, en los tres discos que grabó como sideman del trompetista Terence Blanchard, se confirman con Invisible Cinema, uno de los mejores álbumes de debut que la discográfica Blue Note, de la que celebramos los 70 años, ha publicado en los últimos años.
Cassandra Wilson vuelve por tercera vez al Festival Internacional de Jazz de Barcelona con un disco –Loverly, publicado por Blue Note– que le ha reportado este año un Grammy al mejor disco de jazz vocal y con el que se reencuentra con el repertorio de estándares que marcaron sus inicios como vocalista intensa y voluptuosa, hace ya más de 20 años.
El saxofonista Joe Lovano fue hospitalizado ayer, en Barcelona, después de sufrir una caída fortuita. En estos momentos continúa ingresado, y ante la inminente cancelación de su gira europea, la organización del 41 Voll-Damm Festival Internacional de Jazz de Barcelona, lamentablemente, suspende esta noche su actuación en la sala Luz de Gas de Barcelona.
El importe [...]
Junto con Chano Domínguez, Omar Sosa es el jazzista barcelonés más universal. Tras el éxito conseguido el año pasado en nuestro festival y tras un año que le ha llevado de nuevo de gira por todo el mundo, desde Estados Unidos hasta Asia pasando por África, el pianista del Gòtic vuelve al Auditori para inaugurar el ciclo Variaciones sobre Kind of Blue.
La combinación entre Concha Buika, la cantante más fascinante jamás surgida del alma negra de Mallorca, y el repertorio de Chavela Vargas ha dado pie a un disco que hará historia, El último trago. Grabado en la Habana con el cuarteto de Chucho Valdés, El último trago es el nombre de esta aventura que ha unido a la mallorquina con Chavela, una de las voces más salvajes que ha dado la canción.