El Mercat de les Flors repone el último espectáculo de Sol Picó, que ya se pudo ver en su escenario el pasado mes de marzo con un gran éxito de público.
El llac de les mosques parte de la reflexión sobre el paso del tiempo, la edad vivida como un tránsito década a década, la necesidad de pararse, de analizar, de intentar responder preguntas que surgen indefectiblemente. Preguntas que pueden llevar y llevan a menudo a la frustración. Pero para Picó la frustración es un motor de cambio y, con un toque de fina ironía, el hilo conductor de la obra.