Quizás más que ninguna otra música, la fuerza del flamenco se experimenta cuando se vive en directo, en el marco de un pequeño tablao y al son de los cantaores y bailaores que se dejan el alma en el escenario. Por esto, si nunca has disfrutado de este arte en primera línea, te animamos a visitar los Tarantos, una sala dónde cada noche algunas de las mejores formaciones de flamenco de nuestro país se dan cita por dejar boquiabierto al público, para envolverlo en un mar de sensaciones plásticas, sonoras, cromáticas y rítmicas.