Maria Schneider es, sin duda, la referencia número 1 del jazz en lo que se refiere a la composición orquestal. Premiada en numerosas ocasiones y reconocida por la crítica y el público, su influencia alcanza incluso la música clásica: la Saint Paul Chamber Orchestra, por ejemplo, le encargó el año pasado un ciclo de canciones que estrenó la soprano Dawn Upshaw.
Elogiada por el legendario trombonista Curtis Fuller como “una de las cantantes más memorables que nunca he escuchado. Una compositora superlativa y original”, esta artista nacida en Buenos Aires y establecida en Nueva York se ha convertido en poco tiempo en una de las cantantes más versátiles y aclamadas de la escena neoyorkina actual.