«Nos ocultamos de nosotros mismos, pero esos otros que somos pugnan por asomar la cabeza. ¿Qué hacer, forzarlos o seducirlos y jugar con ellos?». Así presenta Enrique Vargas la nueva creación con la que El Polvorí de Montjuïc, sede del Teatro de los Sentidos, nos abre sus puertas.