El ascenso y ocaso de Leo Black, un idealista e idolatrado arquitecto. Sus fabulosas visiones se hunden al mismo tiempo que su familia al chocar con la realidad.
La Zaranda regresa a Barcelona tras demasiados años de ausencia con un espectáculo sobre un manicomio, metáfora de la situación española actual. Barroquismo, pureza y tradición con la compañía ibérica más cercana a Tadeusz Kantor.
Un binomio fantástico, surrealista y potente: Comelade y Pla junto a la pequeña orquesta de títeres soñadores.
Cinco historias en cinco espacios urbanos, entre privados y públicos, entre nocturnos y diurnos: un portal, un estudio fotográfico, un paso de cebra, un apartamento y la oficina de un matadero.
Agost, de Tracy Letts (Tulsa, Oklahoma, 1965) llega al TNC después de obtener uno de los éxitos más rotundos de la escena de Broadway estos últimos años. Con esta pieza, Letts consiguió el Tony a la mejor pieza teatral y el prestigioso Premio Pulitzer en 2008.
Una vez, ahora hace unos años, me invitaron a una cena de una pareja que estrenaba piso. La cena transcurrio en la más absoluta normalidad. Todo el mundo hacía bromas y algunos explicaban chistes malos.
No som res es un viaje a un entierro en un solo acto. La vida es así. Dos primos van al entierro de su abuelo pero tienen una avería y tienen que continuar a pie hasta el cementerio.
Rita, Laura y Marco son tres cocineros que intentan sacar adelante un destartalado restaurante, el Copacabana, con los pocos recursos que tienen.
Pluja constant es un monólogo a dos voces. Joey y Denny, dos policías de Chicago encarnados por Pere Ponce y Joel Joan, hablan directamente al público o se dirigen el uno al otro.
Les Luthiers regresan a Barcelona después de cuatro años. Los espectadores asistirán a una importante ceremonia de entrega de premios, “Los premios Mastropiero”, donde diversos músicos y artistas de cine, teatro y televisión son premiados por la “Academia Mastropiero de las Artes”.